El miedo a las tormentas y fuegos artificiales es muy común y se conoce como fobia a los ruidos intensos. Los perros tienen una capacidad auditiva muy superior a la nuestra, por lo que las detonaciones retumban en sus oídos como explosiones incontrolables. Además, la combinación de destellos impredecibles y cambios en la presión atmosférica les genera gran confusión y un pánico que puede provocar intentos de escape.

 

perro con miedo

¿Cómo evitar las fobias en mascotas?

La exposición temprana a todo tipo de estímulos con los que previsiblemente vaya a tener que convivir un cachorro en su vida adulta, es el mejor remedio para evitar el desarrollo de fobias y otros trastornos del comportamiento. Debemos tener en cuenta que el periodo de socialización de un cachorro termina a los 3 meses de edad. Por lo que será crucial que aprenda a reconocer tales estímulos, una primera exposición traumática durante la etapa de socialización puede tener el efecto contrario al deseado. Es muy importante, por tanto, que siempre se haga de manera gradual y dentro de un contexto de normalidad sin llegar a la inundación.

 

Como especialistas en prevención, os queremos hacer llegar algunos consejos que os ayudarán a actuar frente a estas situaciones.

¿Qué hacer durante la tormenta o los fuegos artificiales?

  • Aíslalos: cierra puertas, ventanas y baja las persianas. Esto bloqueará los destellos de luz y amortiguará el sonido de los truenos o petardos.
  • Crea un refugio seguro: prepara un espacio cómodo donde tu perro suela sentirse protegido, como debajo de una mesa, en un rincón interior o en su transportín.
  • Pon música o ruido de fondo: enciende la televisión, la radio o pon música clásica y relajante a un volumen moderado para camuflar los estruendos del exterior.
  • Actúa con normalidad: los perros son muy perceptivos. Si te muestras nervioso o excesivamente protector, confirmarán sus sospechas de que algo malo ocurre. Actúa como si nada sucediera.
  • Acompáñalo, pero no lo fuerces: quédate cerca si busca tu contacto, acarícialo suavemente y háblale con tono tranquilo.

 

Errores comunes que cometemos.

Castigar y reñir al perro, sea cual sea su comportamiento. Sólo conseguiremos que las cosas empeoren.

No acariciar ni consolar al perro permitid que se acerque a vosotros si se siente protegido pero no demostréis interés en sus manifestaciones de miedo.

Nunca intentéis hacer salir el perro de la zona de seguridad, aunque lleve varias horas allí.

Nunca utilizeis fármacos que no hayan sido prescritos específicamente por vuestro veterinario.

 

dueño acariciando a su perro

 

 

consulta  con nosotros y con nuestro servicio de etología para saber que  pautas se ajustan mejor a sus necesidades.