
Si eres propietario principiante de un hurón y sin mucha experiencia, este artículo te servirá para conocer algunos comportamiento fisiológicos en hurones que sin conocerlos, algunos de ellos, pueden parecer signo de alarma.
Bostezar.
Los hurones tienen unas terminaciones nerviosas que al cogerlos del pescuezo, les provoca el bostezo. Eso recuerda a cuando de bebes la madre les agarra de esa zona para trasladarlos de una zona a otra. En caso de estar cansados o tener sueño, también se da este fenómeno.
Dokeo o cacareo.
Cuando un hurón se encuentra contento, excitado o satisfecho emiten un sonido característico llamado dokeo o cacareo. Este sonido lo pueden emitir estando solos o en el momento del juego con algún compañero. Suelen hacerlo en momentos que brincas o saltan.
Temblores.
Cuando duermen o en la noche, los hurones pierden un poco de temperatura y es normal que tiriten para recuperar los grados dee su temperatura corporal normal que ronda más o menos los 39ºC.
No obstante, si tienes alguna duda al respecto o ves que tu hurón tirita mucho, lo mejor es visitar a un veterinario animales exóticos para que lo revise.
Respecto a la temperatura es bueno que los propietarios de hurones sepan que los hurones aguantan mejor el frio que el calor, por tanto, mucho cuidado con dejarlo al sol sobre todo en verano pues puede provocarle un golpe de calor.
Sueño profundo.
Los hurones tienen un gran caudal de energía, por lo que cuando juegan o hacen ejercicio gastan mucha. Del mismo modo entran en este sueño profundo para recuperarse, pues los hurones juegan muy energicamente. Puedes gritarle, hablarle, tocarle, cogerle y el hurón no se despertará.
Puede pareces que le ha pasado algo, pero es frecuente. Únicamente tienes que dejarle que siga durmiendo y él mismo se despertará.
Marcaje.
Es muy común el pensamiento de que los animales marcan solamente cuando están en celo. Pues en los hurones no es así, ya que el marcaje en estas mascotas es algo normal incluso no estando en celo.
Este marcaje lo realizan a través del roce del hocico y de los genitales con los muebles y superficies. Es frecuente que lo haga un hurón nuevo en un grupo de hurones ya existentes o en nuevos territorios mientras su exploración.
Se tumba en el suelo boca abajo.
Cuando un hurón lo vemos en el cuelo tumbado boca abajo con las patas y los brazos abiertos, comúnmente conocido como «espatarrado», significa que tiene calor. La razón de esto es que el manto del pelo les da mucho calor sobre todo en verano, que es la época de más calor, pero también en invierno por la calefacción de los pisos.
Con esta posición su objetivo es captar el frío de las superficies que de normal suelen estar frescas como es el suelo. En momentos así, se les puede pulverizar con un poco de agua.
Cola erizada.
Cuando veas el pelo de la cola de un hurón erizado, mejor no acercarse y desconfiar de él pues es compatible con un posible ataque. La cola erizada significa que tiene miedo y está asustado, por ello, mejor mantenerse al margen.
Persecuciones entre hurones.
A los hurones les gusta mucho perseguirse, ya sea entre ello o incluso con los humanos. Puede pareces que están peleando o mordiéndose, pero lo hacen jugando, en ningún momento significa que un hurón sea agresivo teniendo en cuenta que son animales carnívoros y da pie a pensar que puede estar atacando, pero es solamente juego.
En el caso de verse en una situación amenazante, como explicaremos a continuación, emitirían un sonido característico y sí pueden morder como medio de defensa.
Una tercera circunstancia en la que pueden morder es porque tienen hambre. Por esta razón es bueno dejarles el cuenco de la comida siempre lleno pues comen poca cantidad muchas veces al día.
Sonido de peligro.
Cuando dos hurones están jugando y uno se pasa de la raya o en situaciones de peligro en las que un hurón se ve indefenso, emiten un sonido característico que hará llamar nuestra atención. En ese mismo momento es muy recomendable que, si no estamos en la misma habitación, vayamos a buscarle para ver qué ha podido ocurrir.
Picores en la piel.
Si observas que un hurón se muerde a sí mismo, lo lógico sería decir que se está acicalando o se está rascando, como cualquier animal los hurones también pueden tener picores. No obstante, si ves que un hurón se rasca más de la cuenta, puede ser debido a un problema en la piel y sería recomendable que lo revisaran en un centro veterinario.


